SUPERWOMAN

  Superman llegó tarde esa noche. 

   Muchos bandidos, alegó ante Luisa, su esposa, pero no tanto como para no hacer "aquello", acotó. Al oír eso, Luisa revoleó los ojos, pues estaba supercansada. Había lavado la ropa sucia acumulada por dos semanas de lluvias ininterrumpidas, bañado a las mellizas, llevado el perro a la veterinaria, ido al supermercado, a la verdulería, a la carnicería, a la panadería y hecho con diligencia todas las tareas domésticas pertinentes y muchas cosas más. ¡Y todavía su marido quería hacer "aquello"!¡No jodas!, pensó, pero como buena conocedora del marido que tenía le dijo: 

   Sí, querido. Entonces Superman, todo cachondo, se fue a bañar. Pero cuando salió repentinamente empezó a sentirse muy cansado. 

   Querida, creo que vamos a tener que dejarlo para mañana, le dijo, masajeándose el lumbago, me siento muy cansado hoy. Luisa puso cara de contrariedad y lo reprendió: 

   Siempre con una disculpa tú, espero que mañana no se repita. Después le dio la espalda y se puso a jugar con una piedrita de cryptonita entre sus manos hasta que el sueño la venció. 

Licencia Creative Commons
SUPERWOMAN por FRANCISCO A. BALDARENA se distribuye bajo una Licencia Creative Commons Atribución-NoComercial-SinDerivadas 4.0 Internacional.
Basada en una obra en https://creativecommons.org/choose/?lang=es#metadata.

Comentarios

Entradas populares de este blog

SOBRE UNA CRÓNICA

LA SOSPECHA

EL PINTOR MÁS ORIGINAL