GÉNESIS 28

 En un dado momento Isaac llama a Jacob y después de bendecirlo le ordenó: 

   No tomes mujer de las hijas de Canaán; levántate y dirígete a Padan-Aram, a la casa de Betuel, tu abuelo, y toma allí mujer de las hijas de tu tío Labán. Y que Dios omnipotente te bendiga y te haga fructificar y te multiplique, hasta llegar a ser multitud de pueblos. 

   Jacob, que hasta ese momento había escuchado a su padre respetuosamente, preocupadísimo por el negro futuro al cual su padre lo condenaba, objetó, apenas éste calló: 

   ¿Y se puede saber quién va a darles de comer mientras son chiquitos? Luego Jacob se quedó esperando la respuesta. Mientras tanto Isaac se debatía por dentro buscando un argumento convincente, pero nada se le ocurrió, ni el harto conocido latiguillo "Dios proveerá". 

                                                                   

Licencia Creative Commons

GÉNESIS 28 por FRANCISCO A. BALDARENA se distribuye bajo una Licencia Creative Commons Atribución-NoComercial-SinDerivadas 4.0 Internacional.
Basada en una obra en https://creativecommons.org/choose/?lang=es#metadata.

Comentarios

Entradas populares de este blog

SOBRE UNA CRÓNICA

LA SOSPECHA

EL PINTOR MÁS ORIGINAL